Cómo combinar un vestido azul marino
Un vestido azul marino es una de las prendas que siempre conviene tener a mano, porque permite crear el look que prefieras con solo algunos complementos muy básicos. Es uno de los colores de moda, que compite en elegancia y versatilidad con el tradicional negro y vale tanto para ir perfecta de invitada a una boda, como para lograr un look cómodo, divertido y juvenil, apto para cualquier ocasión.
Asociado ‘injustamente’ durante años a una imagen quizá demasiado sobria y seria, el vestido azul marino se renueva y te descubre todas las opciones de estilo que permite. Con falda corta o larga, con encajes, plisados o volúmenes asimétricos… es pura tendencia y, en este artículo tienes todas las claves para combinar un vestido azul marino, siempre con acierto. Para empezar, algunas consideraciones previas que debes tener presentes son:
- Colores. El azul marino admite combinaciones casi con cualquier color, pero a la hora de crear los conjuntos más armoniosos queda genial con los blancos en todas sus versiones, con la gama de marrones o jugando con otras tonalidades de azules.
- Contrastes. Restar sobriedad a un vestido azul marino es fácil si te animas a arriesgar con algunos detalles de color extra en los complementos. Un cinturón amarillo mostaza, unos zapatos rojos o un bolso animal print son solo algunos ejemplos.
- Plateados y dorados. ¿Un evento especial?… combina tu vestido azul marino con algún complemento que aporte brillo, con cuidado de no sobrecargar en exceso, y tendrás el look perfecto.
- Elige estilo. Romántico, grunge, urban style, boho chic… pocas prendas permiten tanta variedad de estilos partiendo de la sencillez de un vestido. Solo tienes que elegir el tuyo, completándolo con abrigos, sobre camisas, cazadoras, chaquetas, bolsos… la sobriedad del azul permite dar rienda a tu creatividad.
Si en tu armario tienes un vestido azul marino, prueba las combinaciones que te proponemos y dale un nuevo aire llevando a la práctica estas ideas.
Azul marino y negro

Aunque pudiera parecer que estos dos colores no casan, se han convertido en una de las combinaciones más novedosas y acertadas, ideal para realzar con discreción la elegancia de cualquier vestido azul marino. Los zapatos y el bolso en negro son complementos idóneos tanto para un vestido ajustado y con falda de tubo, con el que lucir un estilo de lo más chic, como para faldas largas, plisadas o evasé.
Si el tuyo está hecho en alguna tela que aporte brillo extra, como el satén, el raso o la seda, los accesorios en negro le van a quedar especialmente bien, consiguiendo un bonito equilibrio.
¿Deportivas, botas, sandalias…?

No hay zapato que se resista a un vestido azul marino. Todo depende del outfit que quieras crear. Con unas deportivas tendrás el estilo más fresco y marinero, unos botines, que asomen bajo una falda larga y asimétrica, te darán ese aire boho chic que tanto te apetece y si eliges un zapato de medio tacón, tendrás un look clásico y elegante cuidado al detalle.
Posibilidades acertadas son también unas sandalias ‘warp’, con tiras entrecruzadas desde el tobillo a la pantorrilla, para aportar el toque más sexy a tu vestido azul marino, unas cómodas manoletinas o unas estilosas chanclas, que también, en los días de playa, lograrán que tu vestido azul marino cobre protagonismo.
Añade color

Saca partido a tu vestido azul marino simplemente combinándolo con unos zapatos y bolso a juego en algún tono atrevido como amarillos, rosas o el súper de moda verde mint, con el que lucirá especialmente bonito y original.
Este es un look perfecto para ir impecable a diario y si quieres transformarlo en un vestido ideal para asistir como invitada a alguna ceremonia (bodas, bautizos…) solo tienes que sumar alguna joya, que realce el escote, un complemento para el cabello o coqueto tocado y además, optar por zapato de tacón alto, cambiando el bolso de diario por un elegante clutch.
Prendas de abrigo

Si necesitas completar tu conjunto con alguna prenda que te proteja en los días de temperaturas más frescas, los vestidos azul marino dan mucho juego. Una cazadora vaquera sienta de maravilla combinándola tanto con faldas cortas como largas. También un sencillo cardigan de punto o una rebeca, que se ajuste a la cintura o que sobresalga quedando más larga que el vestido, son buenas elecciones.
Si necesitas un abrigo, los diseñados en blancos y negros son básicos con los que siempre acertarás pero, si buscas algo más más original… atrévete con uno de cuadros damero, que son total actualidad y van genial con el azul marino.
Juego de azules

Combinar distintas tonalidades de azul para lograr un armonioso total look no es fácil y requiere hacer distintas pruebas hasta lograr el equilibrio ideal. Por norma, lo que da mejores resultados es incluir en el conjunto dos tonos más que contrasten con el azul marino, por ejemplo, un celeste y un bonito aguamarina, para lograr una imagen fresca y alegre.
También el intenso y vivo azul añil consigue un excelente resultado en zapatos, bolsos y cinturones como complemento a un vestido azul marino. Otra posibilidad es elegir prendas estampadas en distintos azules como accesorios capaces de romper la monocromía. Por ejemplo, un cardigan o foulard, diseñado con pequeñas flores o lunares en azul celeste, puede dar un toque romántico y distinto a un sobrio vestido en marino.
Apostando por la gama de marrones

Es otra de las combinaciones más acertadas, porque las distintas tonalidades de marrón van como anillo al dedo con los vestidos azul marino. En complementos como grandes bolsos con protagonismo propio, botas altas para vestidos cortos o anchos cinturones, siempre realzan el azul. Además, en prendas adicionales de abrigo consiguen un contraste especialmente elegante y llamativo. Desde los marrones más oscuros, incluyendo el terracota, hasta los más suaves beiges o incluso nude, son tonos ideales para sacar partido a estos vestidos.
Los otros complementos

Si hay un look en el que se puede arriesgar, un poco más, a la hora de lucir originales complementes es aquel que parte de un sencillo vestido azul marino. Especialmente si acudes a un evento, aprovecha la oportunidad para llevar alguno que realce su elegancia sin, por supuesto, caer en excesos.
Añadir al vestido una bonita lazada, que ponga una nota extra de color y además, marque la cintura, llevar un cinturón dorado o plateado estilo cadena, unos pendientes extra grandes o una llamativa diadema, son sugerencias que pueden contribuir a sacar partido y crear nuevos estilos con un elegante vestido azul marino, un clásico que nunca dejará de sorprendernos con sus múltiples posibilidades.