Tipos de sedación dental
Para muchas personas, acudir al dentista es todo un problema. Eso se debe a que son muchas las personas que tienen miedo o ansiedad a la hora de acudir a ese profesional. Ese miedo puede surgir por diferentes motivos, siendo uno de los más comunes el miedo a sufrir un posible dolor durante la intervención dental.
Es importante recordar que el mundo de la odontología ha evolucionado mucho. Eso significa que ya no se sufre dolor y que las intervenciones apenas son molestas. Y por supuesto, los resultados son realmente buenos.
Hay que tener claro que acudir al dentista ya no supone sufrir dolor gracias a los diferentes tipos de sedación dental que existen. Es verdad que en ocasiones puede ser algo incómodo, pero para nada debería causar ansiedad. Si quieres saber más sobre el tema, te invito a conocer los diferentes tipos de sedación dental que existen.
¿Qué tipos de sedación dental existen?
Actualmente hay diferentes tipos de sedación. El paciente no debe ser el que decida el tipo de sedación que va a recibir, sino que siempre debe ser el dentista el que tome la decisión. Al fin y al cabo, es el profesional el que sabe que tipo de anestesia interesa según el tipo de intervención que va a realizar. El tipo de sedación siempre se debe elegir dependiendo de la situación de la salud, características y comportamiento.
1- Sedación consciente
La sedación consciente en odontología cada vez es más común, sobre todo cuando se usa una sedación de calidad como la de Sedalux. Es un tipo de sedación diferente a la tradicional, por lo que es importante dejar claro que es lo que busca.
En este caso, no se busca eliminar el dolor, sino que se busca especialmente reducir el nivel de ansiedad que la persona tiene a la hroa de visitar al dentista. Eso hace que la sedación al paciente sea la mejor opción.
El objetivo de la sedación es evitar los cuadros de ansiedad, los cuales se pueden dar sobre todo si la intervención se alarga en el tiempo. En ese caso, la sedación se presenta como la mejor opción por la que se puede optar.
La ventaja de la sedación consciente en odontología es que la misma no provoca la pérdida de la consciencia. Me explico, el paciente sigue estando consciente, pero esa consciencia se reduce de una manera importante. Al reducir esa consciencia, lo que se hace es que la presión sea inferior y así la ansiedad no se produzca. Gracias a esa reducción de la ansiedad, el paciente no sufre y el profesional puede realizar con más facilidad su trabajo. De aquí que comentemos que es un tipo de sedación que cada vez se usa más en odontología.
Dentro de este tipo de sedación podemos encontrarnos dos tipos. La sedación inhalatoria que se emite con una mascarilla y así conseguir un estado de relajación alto por parte del paciente. La otra es la sedación intravenosa, la cual se pone a través de una inyección y provoca un efecto relajante y tranquilizante.
2- Anestesia local
Es un tipo de sedación que busca dormir los nervios de la zona sobre la cual se va a trabajar. De esa manera, cuando se trabaja en la zona el paciente no sufre daño.
Este tipo de anestesia elimina el dolor, pero permite que el paciente esté consciente en todo momento.
Es importante dejar claro que se nota que el odontólogo está usando instrumental, pero como no duele, entonces no es algo que importe mucho al paciente.
Una vez realizada la anestesia local, la sensibilidad en la zona es muy baja. Eso sí, normalmente el efecto suele durar varias horas, es decir, el paciente luego tendrá que esperar a que los síntomas de la anestesia local desaparezcan. Hasta que todo vuelve a la normalidad, el paciente puede sentir problemas a la hora de hablar o de comer. Pero es normal, con el paso de las horas todo vuelve a estar bien.
Este tipo de anestesia suele ser común dentro de los procedimientos menores.
3- Anestesia general
Este tipo de anestesia solo se usa cuando realmente es necesario, es decir, únicamente en los casos más extremos. Tiene algo de riesgo, de aquí que solo se use en casos extremos. Además, debe ir acompañada de un especialista que certifique que la dosis es la adecuada y que las constantes vitales son las adecuadas.
Este tipo de anestesia sólo se suele usar cuando hay que extraer una muela del juicio de difícil acceso, hay que colocar implantes o hay que realizar un trabajo de corrección de deformidades maxilofaciales.
Como puedes imaginar, con este tipo de anestesia el paciente queda inconsciente durante la duración de la misma. El paciente no se entera de la intervención, pero a cambio es necesario que un experto esté controlando todo para evitar riesgos en la persona. Es más, no solo se exige que haya presencia de profesional especializado, también se recomienda hacer el tratamiento en un entorno hospitalario para reducir los riesgos.

¿Cuál es la sedación dental más común?
Sin lugar a dudas, las opciones más usadas a día de hoy en el ámbito odontológico son la sedación consciente y la anestesia local. Son las dos mejores opciones para realizar un trabajo dental sin tener que hacer que el paciente quede totalmente inconsciente.
Dependiendo de las necesidades y del nivel de ansiedad del paciente se puede usar una u otra opción. Lo que está claro es que la sedación consciente es una gran herramienta para evitar que el paciente entre en estado de ansiedad, gracias a que el nivel de tranquilidad es mucho más elevado.
¿Qué se puede hacer ante la fobia dental?
A pesar de que el mundo de la odontología ha evolucionado mucho, la verdad es que todavía siguen siendo muchas las personas que siguen teniendo fobia dental. Si has intentado acudir al dentista, pero no has podido por esa fobia, debes saber que hay un tratamiento psicológico. Ese tratamiento está dando muy buenos resultados.
Lo importante es tener una sonrisa bonita y sobre todo una buena salud bucal. Hay que eliminar los miedos, teniendo en cuenta que ir al dentista es más seguro que nunca.